Orígenes de la cultura estonia

Cultura bailes estonia

ORIGENES DE LA CULTURA ESTONIA

La cultura estonia como realidad consciente no es anterior al siglo XIX. No podía serlo porque, después de una prehistoria de la que nos han llegado muy pocos datos –que a veces tendemos a idealizar–, los antiguos estonios fueron sometidos violentamente y contra su voluntad al poder de invasores foráneos, sobre todo alemanes, quienes convirtieron a lo largo del siglo XIII a los “estonios” al cristianismo y a la vez los relegaron a la humillante condición de siervos de la gleba a su servicio.

En este sentido, los estonios, con los lituanos (sometidos al cristianismo no antes del siglo XIV), se pueden considerar los últimos pueblos “paganos” de Europa. En los oscuros siglos anteriores los antepasados estonios adoraban a las deidades de la naturaleza.

Los vínculos íntimos entre los pueblos finoúgrios y baltofineses (finlandeses, estonios, sami o lapones, carelios, livonios y algunos más), que supuestamente hace miles de años llegaron a las orillas del Báltico desde las remotas regiones de los Urales (sobre todo de la cuenca del rio Ob), se reflejan ampliamente en el folklore estonio.

En la actualidad los estonios, con los finlandeses y los húngaros, son los únicos pueblos de origen finoúgrio que tienen estados propios. La mayoría de las otras naciones que pertenecen a esta gran familia étnico-lingüística (udmurtos, mordovos, komi, etc.) siguen residiendo cerca de la cordillera de los Urales, dentro de la Federación Rusa, en condiciones de autonomía limitadas. Es decir, han vivido en vecindad inmediata con las culturas eslavas, que han influido notablemente en ellos.

Pese a no ser de origen indoeuropeo, durante los largos siglos el pueblo estonio ha recibido fuertes influencias de otras culturas, sobre todo de los alemanes, hasta principios del siglo XIX, cuando se abolió la esclavitud en la región báltica del imperio ruso-zarista y obtuvieron por primera vez apellidos autóctonos, es decir, su identificación como personas: por regla general, eran los amos alemanes quienes daban los nombres y apellidos a sus siervos. Con frecuencia esos nombres eran alemanes. Siguiendo sus caprichos, algunos amos terratenientes daban a sus siervos liberados apellidos estonios, sobre todo derivados de nombres de árboles y animales del bosque. Así, abundan en Estonia personas cuyo apellido es, por ejemplo, Kask (‘abedul’), Tamm (‘roble’), Lepp (‘aliso’), Pärn (‘tilo’), Kuusk (‘abeto’), Mänd (‘pino’) […] o bien Hunt o Unt (‘lobo’), Karu (‘oso’), Rebane (‘zorro’), Jänes (‘liebre’), Põder (‘alce’), Hirv (‘ciervo’), etc.

Se puede decir, por consiguiente, que toda la intelectualidad estonia es del origen campesino. Dejando a un lado la prehistoria mítica, los estonios no han tenido nunca una aristocracia ni una nobleza. Toda la formación  cultural consciente corre paralela a los profundos procesos de democratización en Europa y también a los avances positivistas y científicos del mundo occidental.

 

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Alain Grunberg

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